El "9" que buscaba el Villareal estaba en casa

Estados Unidos le puso el freno a la Furia, la tarde en que España quería llegar a 36 partidos invicto y alcanzar la marca de Brasil (del 93 al 96): le ganó 2-0 y va a la final en Sudáfrica.


¿Cómo hizo Estados Unidos para ganarle a España? ¿Cómo pudo ser? Sin dudas la clave del partido fue la contundencia de Estados Unidos en defensa y la gran velocidad que le pusieron a cada ataque sus atacantes para contrarrestar el gran juego que venía demostrando la selección europea.


En el comienzo del encuentro, el equipo norteamericano salió decidido a sorprender a la Furia española y lo consiguió gracias a la velocidad de sus delanteros, Altidore y Davies, que complicaron a Piqué y Puyol. Casillas estuvo bastante activo y tuvo que salir fuera del área en dos oportunidades para evitar que los morenos rivales controlaran el balón y se fueran con pelota y todo adentro del arco español. A los 26 minutos, Jozy Altidore (del Villareal cedido al Xerez) definió ante el arquero del Real Madrid para darle la ventaja a Estados Unidos, merecida e esa altura.


El primero fue parte del jugador del cual me cansé de hablar estos dias, y, mira por donde, es quien abrió el camino a la eliminación de la Roja. Los dirigidos por Del Bosque reaccionaron y fueron a por el empate. Entre tantas ocasiones que dispusieron se destacó una en la que el Niño Torres remató fuerte de derecha y la pelota rebotó en el palo. Howard, arquero de USA, se mostró seguro cuando su equipo le cedió la iniciativa a su rival durante gran parte del segundo tiempo y se dedicó jugar de contragolpe aprovechando la rapidez de los delanteros.



A quince minutos del final, Estados Unidos llegó de contra y la pelota quedó abollando en el área, inexplicablemente, Sergio Ramos quiso pararla pero se la sirvió a Dempsey que de media vuelta puso el 2 a 0. España se quedó sin combustible en el final y trató de acorralar a los americanos a los empujones, pero la defensa estuvo firme y la única mancha fue la expulsión del centrocampista Bradley, que se perderá la final. El récord de Brasil, que mañana va por la final ante Sudárica, quedó a salvo.
Esperemos que la lección de humildad se haya aprendido.
Fuente: Marcelo Pagliaccio para el Diario Olé y nuestro Blog

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