Estudiantes de La Plata cumplió con los pronósticos, derrotó al surcoreano Pohang Steelers por 2-1 y se clasificó para disputar la final de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA EAU 2009.


A fines de la década del 60', el humilde Estudiantes de La Plata desafió el orden establecido en Argentina y en América al ganar tres Copa Libertadores consecutivas, insertándose así en el mapa del fútbol mundial. Aquel equipo que comandaban Carlos Bilardo y Juan Ramón Verón logró su máxima hazaña en 1968, cuando se consagró campeón de la Copa Intercontinental a costa del Manchester United de Bobby Charlton y George Best en el mismísimo Old Trafford de Inglaterra. El Pincha accedió dos veces más a la final a la antecesora de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, pero perdió ambas: en 1969 con el AC de Milán de Italia y en 1970 con el Feyenoord de Holanda.


Estudiantes debió esperar 39 años para recuperar la Libertadores, y lo hizo de la mano de Juan Sebastián Verón, hijo de la recordada Bruja. Tras un comienzo irregular, con tres derrotas en seis partidos, el León revivió con la llegada de Alejandro Sabella, bajo cuya conducción no volvió a perder.


El Pincha superó en la primera etapa a Sporting Cristal, y después terminó segundo en su grupo detrás de Cruzeiro. Luego eliminó sucesivamente a Libertad en Paraguay, a Defensor Sporting y a Nacional en Uruguay. En la final ante Cruzeiro, empató 0-0 en La Plata y se consagró campeón al imponerse 2-1 en Belo Horizonte.


Su rival saldrá del ganador de la otra semifinal, que disputarán el FC Barcelona y el Atlante mexicano. El encuentro se disputó en el Estadio Mohammad Bin Zayed de Abu Dhabi.


La otra semifinal

El equipo mexicano ganó con todo merecimiento la edición 2008-2009 de la Liga de Campeones de CONCACAF. En su camino al título, el Atlante sólo perdió dos partidos, uno en la fase de grupos ante el Joe Public trinitario, y otro en las semifinales ante sus compatriotas del Santos Laguna. Con un equipo que mezcla jóvenes talentos y veteranos consagrados, referente del equipo es Santiago Solari, los dirigidos por José Guadalupe Cruz se impusieron sin demasiados apuros al Cruz Azul en la final, con un marcador global de 2-0, tras derrotar en el camino a equipos de la talla del Houston Dynamo estadounidense y el Santos Laguna.


En sus más de 100 años de espléndida historia, el Fútbol Club Barcelona tiene un trofeo que todavía se le resiste: la Copa Mundial de Clubes. Disputó una final de la antigua versión, la Copa Intercontinental, en 1992 ante el Sao Paulo pero cayó por 2-1. Su siguiente asalto al título fue en 2006, pero, tras imponerse sin problemas al América por 4-0 en las semifinales, de nuevo un equipo brasileño les arrebató la gloria: el gol de Adriano le dio los laureles al Sport Club Internacional.


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