Los Faraones vs. las Estrellas Negras

Parece que hablamos de un partido de equipos de la época de Oliver y Benji, pero no, no es así. Egipto y Ghana jugarán el domingo la final de una Copa de África que no pasará al recuerdo por dicho enfrentamiento sino por la tragedia. En la memoria de todos estarán los tres muertos de Togo al intentar entrar en Angola por la carretera pocos días antes del inicio de la competición.


La selección ghanesa ha ganado la Copa de África cuatro veces, lo que le da cierto plus de moral para afrontar la final; el problema es que no la ganan desde el año 1982. Mientras que el combinado egipcio conquistó el título en seis ocaciones y sus últimas victorias fueron las de 2006 y 2008 por lo que podrían convertirse en los primeros tricampeones de esta competencia.


Ghana se impuso por la mínima a Nigeria con el solitario tanto de Gyan para convertirse en la primera selección finalista de la Copa de África, tras noventa minutos de fútbol tosco y con muy poco encanto. Pese a esto tienen un equipo con figuras en Europa de la talla de: Richard Kingson (portero del Wigan), Jonathan Mensah (defensa del Udinese), Michael Essien (centrocampista del Chelsea), Kwadwo Asamoah (centrocampista, también del Udinese), Matthew Amoah (delantero del NAC de Breda), Asamoah Gyan (delantero del Rennes) y Ransford Osei (delantero del Twente).


Experimentados, de gran solidez como bloque y con una exquisita técnica, los jugadores egipcios cuenta con la ventaja que dan los años jugando juntos. Los del Nilo jugaron un partidazo ante Argelia (4-0), con la que ya tenía pique antes por su eliminación del Mundial, y es seria candidata al título de la mano de jugadores de gran calidad pero que no juegan en ligas europeas. Essam El Hadari (portero y figura de la Copa Confederaciones) y Mohamed Zidan (delantero centro) son las claves de este equipo.


El domingo se definirá el campeón de la Copa de África 2010.

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