Cuestión de familia

Messi no jugará solo la semi... "Pase lo que pase, al menos habrá un Milito en la final". Barcelona-Inter será el próximo cruce top en la Champions y Gaby volverá a tener un duelo con su hermano Diego. Olé te cuenta todos sus enfrentamientos.


Con el buzo de la Selección. Gaby tiene más presencias con la celeste y blanca.
El único pro, sería que ambos están en Europa jugando al fútbol, haciendo lo que les gusta. Un don bien familiero. Porque después, los hermanos Milito, son todas contras. Uno de Racing, el otro de Independiente; uno delantero, el otro defensor; uno usa el pelo corto y lo tiene lacio, el otro deja sus largos rulos volar al viento. Si la misma sangre los hizo competitivos dentro de la familia, detrás de las paredes de su casa, el mundo entero ya está al tanto.


"Pase lo que pase, al menos habrá un Milito en la final", soltó Gaby después de que Messi hiciera de las suyas y metiera al Barcelona en el cruce con el Inter de su hermano. Tiene razón, y allí resalta otra diferencia entre los equipos en los que se encuentran: el juego colectivo, bonito, del equipo culé y el estilo de la garra tana del Neroazurro. Si Pep Guardiola decide ponerlo en el campo de juego –ya que vuelven Piqué y Puyol-, habrá un nuevo enfrentamiento. Clásico de otros tiempos, cuando eran pibes de Inferiores y cuando se cruzaban con las camisetas del Rojo y la Academia.


Sólo cuatro veces se enfrentaron y Gaby nunca perdió marcando a su hermano (tres victorias y un empate). Pero ojo, éste le anotó un gol en uno de los duelos. El primer cruce fue en el Apertura 2002, cuando Independiente fue campeón. El equipo de Américo Rubén Gallego ganó por 4 a 1 y el Mariscal se fue expulsado. Al año siguiente, el Rojo recibía a la Academia y el Príncipe anotó el tanto del empate. ¿Los otros dos? Los partidos de la temporada 07/08 entre Barcelona y Zaragoza: 4-1 y 2-1 para el de los rulos.


Sólo jugaron juntos en la Selección y en el Zaragoza. Siempre fueron contras y en las semifinales de la Champions se reabrirá el duelo familiero. Alguna vez reconocieron, cuando recién transitaban sus primeros pasos, que en la cancha se dejaban llevar por las cosas que tiene el fútbol y se insultaban, pero que después estaba todo bien. A comer las pastas o las milangas de mamá. Los hermanos Milito con la sangre por encima de cualquier color. ¿Será lo mismo con la Orejona de por medio?


Nota de John Jones para el diario Olé.

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