La final de Wembley 2011 en diez fotos

Nada más llegar a Londres y salir del aeropuerto la curiosidad es que vas por la autopista pensando que todos los coches vienen de frente y que si el autocar se tira a la derecha para esquivarlos, nos la pegamos seguros, pero al final llegamos a las inmediaciones del estadio, por decir algo (nos dejaron como a tres kilómetros).


En eso descubrimos que la policía londinense es mucho más simpática que la de otros lugares del mundo, lo que la confianza trae son momentos como éste en el que descubrimos que éste policeman era pelado y posiblemente hincha del Liverpool (si fuera del Manchester y viendo la marea blaugrana no sonreiría tanto para esta foto y las cien que hizo después).


Lo que no puede faltar en una Final de Champions sea cuando sea es "L´Avi del Barça" que siempre está ahí para los aficionados que quieran hacerse fotos con él. Creo que el hombre estará un poco harto, pero claro, todo sea por el Barça.


Al ir llegando al Estadio de Wembley la marea humana era de probablemente unos 100.000 hinchas con y sin entrada que daban vueltas por el “Fan-zone” que estaba habilitado a fin de albergar a todo el que quisiera ser parte de algo tan lindo e inolvidable como una Final de la UEFA Champions League.


Como en las grandes citas, siempre hay una gran bandera, los culés se sacaron de la manga (o de un saco enorme) este pedazo de trapo enorme que tapó una de las graderías desde arriba hasta abajo con los colores blaugranas.


El plusmarquista mundial de los 100 y 200 metros, el jamaicano Usain Bolt, fue protagonista de la ceremonia previa, en la que también apareció una imagen del ex blaugrana Gary Lineker.


Cuatro miembros de la Guardia Real Británica saltan con la 'Orejona' y las aficiones estallan de alegría porque saben que la fiesta más grande del fútbol está por comenzar…


Los jóvenes formaron los escudos de ambos equipos con sus paraguas y al final de la misma ambas aficiones confeccionaron un enorme mosaico, en el que se podía leer, en la del Barça, 'We love football' ('Nosotros amamos el fútbol').


Tras un juego dominado por el FC Barcelona de punta a punta y con otra demostración de que Xavi, Iniesta y Messi forman la mejor combinación de talento del mundo, el conjunto catalán se impuso al Manchester United por un inapelable 3-1. De hecho el único gol anotado por los “red devils” fue en un claro fuera de juego que el árbitro no pitó.


En un bonito gesto, el capitán Puyol cedió a Abidal (recuperado recientemente de una operación por un tumor) la posibilidad de ser el primero en levantar el trofeo, lo que sorprendió agradablemente a propios y ajenos mientras la afición del Manchester abandonaba lentamente el estadio.


Finalmente Messi fue el encargado de llevarla al césped donde comenzó una fiesta que comenzó en el campo, continuó en las gradas, siguió en la fuente de Canaletas, en los hogares de todos los culés del mundo y, cómo no, en los aviones que nos devolvieron a casa.


Muchas gracias al señor Manel por permitirnos la posibilidad, otra vez, de ser infinitamente felices.

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