363 Razones para festejar

Señoras y señores, casi un año después de su descenso a la Segunda División Argentina, River Plate vuelve a la élite del fútbol, acompañado insólitamente por Quilmes que era el cuarto de los candidatos, el conjunto millonario no llega a estar un año en el infierno y tras coronarse campeón se hace con un sitio, otra vez, entre los grandes y recuperando así su nombre y su imagen. Tengamos en cuenta que este equipo es el que más ligas ha conquistado en la Primera División.


Olé escribía en una nota del 14 de diciembre de 2008 que el conjunto millonario había hecho historia: “Pero de la peor, de la más humillante, de la que ni el más pesimista hincha de River podría imaginar. Es más, sólo en la cabeza de un extraterrestre podía caber un final de campeonato con River último (y cómodo) en la tabla. Por eso, la palabra fracaso le queda muy chica a esa campaña. Como reconocen los propios jugadores, es una vergüenza”. Estos números y gracias al sistema de promedios habían estirado la agonía un año y medio más, pero finalmente el destino, la mala gestión y errores en partidos clave sentenciaron al club a descender de categoría.


Tras 81 temporadas en primera obteniendo 33 títulos, la única temporada en la segunda los devuelve a su categoría campeón como si de un trampolín se tratase. Con un cuerpo técnico formado inicialmente por el ex-capitán más inmediato del equipo que decidió convertirse en director técnico del primer equipo, Matías Jesús Almeyda, y un grupo que vivió cada partido como empleados pero también como hinchas, de la mano de José Chamot y Gabriel Amato, el entrenador de arqueros Carlos Roa y muchos trabajadores de la casa de toda la vida: como preparador físico Alejandro Kohan y su ayudante Guido Bonini, los doctores Luis Seveso y Gustavo Ríos en el cuerpo médico, los kinesiólogos Fabio Álvarez y Marcos Loyarte el masoterapeuta Marcelo Sapienza y como utilero el “Jabalí” Manuel Enrique Tula .


Grandes jugadores han colaborado en este campeonato con unas pretensiones económicas bajísimas por amor verdadero a “la banda” y aún así han tenido que sufrir días de calvario en el que muchas veces se les criticó falta de garra para afrontar partidos, es el caso de Alejandro Domínguez y Fernando Cavenaghi, destacar también la notable cesión de César “Maestrico” González proveniente de de Gimnasia y Esgrima La Plata y lo que hizo torcer definitivamente la balanza para lograr el primer puesto en el campeonato ha sido la llegada de Leonardo Ponzio (que ha tenido que luchas mucho con el Zaragoza para conseguir su carta de libertad) y David Trezeguet (nuevo héroe del equipo).

Un final celestial para toda una temporada que casi duró un año en el infierno.

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