"Gracias por todo lo que nos hiciste disfrutar con tu magia"

Sinceramente mi perspectiva del fútbol cambió cuando vi por primera vez a un jovencísimo Pablo Aimar entrar a jugar sus primeros minutos en el Monumental. River tuvo mil ídolos antes que él: Desde Ortega, pasando por Francescoli, Alonso, Filliol, Kempes, Labruna, Di Stefano, Amadeo Carrizo, Bernabé Ferreyra y así puedo estar un buen rato, pero Pablito... Pablito fue para mí lo que Messi es para los chicos de esta generación.


Puede parecer exagerado, pero lo que hacía Aimar desde aquel debut el 11 de agosto de 1996 era diferente a lo que pasaba en el fútbol mundial en ese momento. El cordobés llegó a un equipo que había conseguido la Copa Libertadores y que luego ganaría el Clausura en 1997 y el Apertura de esa temporada. 


Su juego, esa mezcla de potrero con fina gambeta y elegancia típica de jugadores como Zidane, esos caños que se le recuerdan a D'Alessandro, el mismo Messi u otros malabaristas del balón. Controles como los de Ronaldinho y rabonas como las de Lamela, una serie de destellos que han hecho que el jugador de Río Cuarto sea inolvidable...


Sólo nos queda por dar las gracias a un jugador que ha sido una muestra de magia durante casi veinte años, que el Valencia CF fichó por algo más de veinte millones de euros en 2001, el Zaragoza por once millones en 2006 y el Benfica por 7,5 millones en 2008. Tuvo un paso más que discreto a pesar de ser súper mediático en 2013 por el Johor de Malasia hasta que con la carta de libertad se fue a River.


Palmares: Un Mundial Sub-20 en 1997, cinco torneos en Argentina (Aperturas 1996/97/99 y Clausuras 1997/2000), Supercopa Sudamericana 1997, dos Sudamericanos Sub-20 1997 y 1999, finalista en la Champions League de 2000/2001 en la que perdieron por penales con el Bayern de Oliver Kahn, dos Ligas con el Valencia 2001/02 y 2003/04, una Copa de la UEFA que supuso el doblete del 2003/04, Supercopa de Europa de 2004, cuatro Copas de la Liga portuguesas consecutivas con el SL Benfica (de la 2008/09 a la 2011/12) obteniendo el doblete al ganar la Liga de 2009/10 y Super Liga de Malasia con el Johor Darul Takzim 2014.


Un total a nivel de club de 561 partidos en los que marcó 85 goles y dio 88 asistencias y vistiendo la albiceleste de la selección: 79 partidos, 17 goles y 12 asistencias.


"No pasa nada, llega un día que se termina. Me cansé de tomar antinflamatorios, pastillas, infiltrarme y renguear en los entrenamientos", señaló Aimar.


Resentido por la lista de "buena fe" de la Libertadores en la que de seis jugadores a elegir para cinco plazas se le dejó fuera en detrimento de Bertolo (también lesionado), Pablo optó por decir basta, sin rencor, sin dolor y con la intensión de olvidarse de los triste que es no contar para Gallardo en un momento definitorio de su opción de volver a jugar un partido internacional, una pena dado que la imagen de un Aimar levantando una Libertadores sería como la que dejó Francescoli cuando lo hizo en 1996.



Las del título de este post son palabras textuales de Leo Messi tras conocerse la decisión de Pablo Aimar, ídolo en su infancia, de colgar las botas. Todos recordamos cuando en la entrega del Balón de Oro, el "Payaso" le dijo a Lionel: "Para mí vas a ser siempre el mejor".


Marcelo Gallardo, entrenador de River dijo: "Con Pablo siempre nos manejamos con honestidad, sinceridad y respeto. Y el dolor de que no pueda seguir es grande para mí. Yo fui el que le abrió las puertas para que intentara recuperarse y sentirse feliz. Me daba felicidad verlo. Es alguien a quien admiré por su comportamiento como jugador y como persona".

Sólo nos queda por decir después de tantos años:

1 comentario:

  1. Excelente definicion de un grande.
    pero la funcion debe continuar

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